martes, 24 de marzo de 2015

Voluntad de Donación
Autora: Luciana Paz
El Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos brindó, el pasado 7 de mayo en la sala Leopoldo Lugones, una conferencia en el marco de la 40°edición de la Feria del Libro que se realiza en la Rural hasta el 12 de mayo.
“Es un Estado de amor en su máxima pureza”, así definió a la donación el doctor Luis Rojas, cirujano del área de trasplante del Hospital Garraham y uno de los expositores de la tarde. Junto a él se encontraron: María del Carmen Bacqué, presidente del Instituto de Trasplante; Augusto Vallejos, director de Instituto; Rubén Eschivelli, jefe del servicio de trasplante del Hospital Argerich y María Oballa, paciente trasplantada.
A las tres de la tarde en la sala Leopoldo Lugones del pabellón azul se daba comienzo a la charla sobre la importancia de la donación de órganos y el trasplante. La capacidad era de 200 personas pero sólo la mitad de las sillas fueron ocupadas. Una presentación formal dio por presentados a los oradores y un video brindó información histórica acerca de Argentina como país avanzado en la materia.
El Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires se terminó de constituir en 2009 y por la Ley 3294/09 depende del Ministerio de Salud.
Desde 1986 se trabajó para que el acceso a un trasplante no sea cuestión de posición económica sino que todos los habitantes del país tengan las mismas oportunidades gracias al sistema de salud público. Argentina es uno de los pocos países que cuenta con una administración pública que regule la situación, a pesar de esto “aún queda mucho trabajo por hacer”, afirmó la presidente del Instituto.
De a poco los oradores fueron introduciendo información tanto institucional como general sobre la donación como un acto de altruismo. En 2000 se creó el Banco Nacional de Donantes que amplió, reguló y legalizó el proceso, gracias a esta entidad actualmente en Argentina existen 49 equipos que se encargan de trabajar en el área de trasplante, “Hasta el día de hoy se llevan realizados alrededor de 600 trasplantes en hospital público”, informó orgulloso el cirujano Rojas.
Uno de los niños presentes en la sala preguntó cuál era el proceso para conseguir un órgano, luego de una risa cómplice con sus colegas el doctor Vallejos informó que existe una base de datos online para que cada paciente pueda seguir la situación de su caso. Una vez que se indicó que una persona reúne las condiciones necesarias para recibir un trasplante se le otorga un código que le va a permitir ingresar desde su casa y así acceder al historial completo de su solicitud, le permite conocer, por ejemplo, el número de orden en el que está dentro de la lista del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI). Con éste sistema se buscó, entre otras cosas, poder desmitificar la existencia de un mercado ilegal de órganos que comienza desde el hospital es por eso que gracias a la base de datos se logró organizar la selección y brindar seguridad y confianza a los pacientes.
 “Por cada persona que fallece se pueden salvar ocho vidas”, afirma el doctor Eschiveli, quién además instaló entre el público la importancia que tiene el dar consentimiento en vida para donar los órganos, ahora bien, cuando ese ideal no se cumple, explicó el doctor,  va a ser necesario obtener la aceptación de la familia de quien fallece. A pesar de esta necesidad la moneda tiene otra cara, en Argentina existe la Ley de Consentimiento Presunto: establece que sí una persona no expresó en vida la voluntad de donar se da por sentado que lo es, aunque por cuestiones éticas primero se debe consultar a la familia.
Entre los espectadores se encontraba una de las especialistas que forma parte de cuerpo de asistencia psicológica del Instituto. Su tarea, y las de todos los que componen el sector, tiene suma importancia. Son los encargados de la contención a familias que perdieron a un ser querido, es un trabajo duro porque más allá de la asistencia buscan que acepten la voluntad de donación. La doctora Bacqué explicó que la dificultad de la tarea  que llevan adelante los psicólogos surge por la causa de muerte, es decir, quienes fallecieron en accidentes o de forma repentina suelen ser los más aptos para donar pero sus familias se encuentran en una situación de shock e incertidumbre traba el trabajo de los psicólogos y una toma de decisión.
En Argentina existen: un banco de donantes, equipos de médicos especializados y sectorizados a lo largo del país, hospitales públicos, base de datos trasparente, Ley de Consentimiento Presunto y mayor cantidad de éxitos que fracasos en materia de trasplante. Pero aún hay 5.798 personas que esperan algo más que un órgano, esperan la oportunidad de seguir trabajando, estudiando, bailando en suma: seguir viviendo.

“Donar no es sólo un acto de amor, es un acto de trascendencia”, reflexionó el doctor Vallejos. Aceptar ser donante puede que para muchos fuera una decisión difícil de tomar pero para unos pocos, que ascienden en número año a año, es una oportunidad de vida. El precio de una vida es incalculable como lo es también darle la oportunidad a alguien de que continúe la suya. Es la posibilidad de darle a uno la chance de vivir dos vidas: la suya y la del donante.